MAGIA DE CERCA 

El Síndrome de Stendhal

En el museo ya no queda nadie. Solo un cuadro que parece esperar algo, y un pañuelo blanco que cuelga del marco como si no supiera a qué mundo pertenece.

Hay quien dice que, si te quedas mirando el tiempo suficiente, los colores empiezan a moverse. Que algunos laten despacio, que otros respiran, y que, si te acercas demasiado, podrías oír el sonido de una emoción intentando salir del cuadro.

También se habla de un espejo que guarda la última mirada que lo atravesó, de una copa que aún conserva el reflejo de quien brindó con ella, y de una luz que cambia de tono cada vez que alguien pronuncia la palabra “belleza”. 

Dicen que la belleza no avisa. Te golpea suave, se mete dentro, y te cambia sin pedir permiso. A veces duele, a veces cura.Pero siempre deja algo latiendo.

Y si esta noche, al salir, notas que algo dentro de ti se ha movido…quizás no sea el cuadro el que cambia, sino la forma en la que ahora lo miras.

Bienvenidos a El Síndrome de Stendhal.

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